sábado, 12 de abril de 2014

CAPITULO 8 (ST)

Dejé de cantar y giré mi cabeza para ver quien era. No podía ser verdad. Era él. Mi corazón dió un vuelco. Empecé a sentir cosas raras. ¿Por qué vuelve?
-Y yo veo que sigues igual de imbécil-dijé bordemente y me puse a caminar dispuesta a irme.
-¿No te alegras de verme, niña?-dijo él acelerando el paso para ponerse a mi lado.
-Uy si no ves, ahora mismo monto una fiesta-negué con la cabeza.
-Ya lo sé-me cogió del brazo y me paro-te sigues muriendo por mis huesos-me susurró en el oído. Me dio un escalofrío y él soltó una leve risa. Me aparte rápidamente de él.
-Eso es lo que tú quisieras,imbécil-dije. Él rió.
-Yo ya no quiero eso-dijo.
-Pues callate y vete a donde quiera que estabas y olvidame de nuevo-puse camino otra vez.
-Vengo aquí por tu hermano, niña, no por ti-dijo él permaneciendo en su sitio. Me quedé parada, luego me giré a su dirección, ande hasta él, me quede frente a él, él miraba mis labios, mientras estaba distraído, abrí mi botella de agua y seguidamente se la heche.
-Por imbécil-sonreí. Él después de sacudir su cabeza, abrió la boca incrédulo y dijo.
-La que has liado niñata. Yo empecé a correr en dirección a mi casa, pero bueno ya sabéis que Dani corre más rápido que yo, así que me cogió, me puso en sus hombros, y puse camino hacia una gran fuerte que había en aquel parque.
-¡Dani, cómo se te ocurra tirarme a esa fuente, te juro que te mato!-chillé pegandole con mis manos en su espalda.
-Por mucho que chilles y me pegues acabarás en la fuente bonita-dijo.
-¡Agg, te odio!-volví a pegarle. Se iba acercando más y más a la fuente hasta que se metió conmigo encima y seguidamente me ahogo haciendo que me empapara entera. Cuando saque la cabeza del agua, le empecé a salpicar.
-¡Te odio! ¡Imbécil!- dije mientras salpicaba agua y él se reía.
-¡Qué no te rías!-le volví a salpìcar. Él no dejo de reírse, yo lo dí por imposible y salí del agua empapada.Se me trasparentaba todo, bien. Menos mal que estábamos en primavera y no hacia demasiado frío.
-Niña, así estas más guapa-dijo mirando mi ropa trasparentada.
-¡Callate!-dije y me fui. ¿Para qué vuelve? Me extresa. Menos mal que mi casa estaba cerca. Llegué al portal y subí a mi casa. Abrí rápidamente y me fui a mi habitación corriendo a cambiarme. Cogí mi ropa (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=119037814&.locale=es) y me duché. Después de casi media hora, me sequé el pelo y seguidamente me fui a mi habitación. Cogí mi móvil y ví mensajes de Ana.
*Conversación con Ana*
Ana: Guaaarra! Quedamos?
Laura: Feeea. Donde y cuando?
Ana: En el centro y a las seis y media, te parece?
Laura: Me parece :)
Ana: Que hacias que me has respondido tan tarde? Eh, guarrilla.
Laura: Ya te contare -.- Cotillaa :P
Ana: Uy,esto es interesante jajajaja. Y a mucho honra xD
Laura: Te dejo fea que o sino, no me da tiempo.
*Fin de la conversación*
Volví a terminar de secarme el pelo, y deje mi pelo suelto. Me heche un poco de rimel, brillo y mi colonia. Salí a mi cuarto y me prepare la mochila. De repente escuche la puerta de mi casa abrirse. Tenía miedo, podía ser cualquiera. Cogí algo para defenderme y lo primero fue un zapato de tacón. Salí de mi cuarto despacio y entre en el salón.
-Quién seas tengo un arma, ¡eh!-dije echando un vistazo al salón. No había nada. Pase a la cocina. Nada. Iba a salir de la cocina pero...
-¿Eso es tu arma?-dijo David y se empezó a reír.
-¡Ahhh!-me asusté- ¿Eres idiota o te caíste de la cuna al nacer?-dije tirándole el zapato.
-¡Au!-dije el rascándose donde le había caído.-¿No me vas a dar un abrazo?-dijo poniendo puchero.
-No debería dártelo, pero eres muy mono-me tiré encima de él. Me elevó un poco en los aires.
-¿Qué tal la gira?-dije cuando dejo de abrazarme.
-¡Genial! Esto crece por momentos y no puedo ser más feliz-dijo con una gran sonrisa. 
-A veces eres tan mono-dije tirando de sus mofletes.
-Para-me ordenó. Yo asentí y reímos.
-¿Y tú que tal todo?-me pregunto.
-Genial, sin ti todo es mejor-reí.
-¡oyes!-gruño él.
-Es mentira, idiota-le dí un beso en la mejilla.
-Me alegro de que ya estés bien-dijo con una sonrisa y yo le abracé. Miré el reloj y eran las seis y cinco.
-¡Mierda llego tarde!-dije yendo a por la mochila. De mi casa al centro se tardaba como veinte minutos. Hala ya llego tarde.
-¡Adiós,te quiero!-grite y me puse a correr como si no hubiera mañana. Esquivaba a la gente como podía. Hasta que me dí con alguien e hice que casi se cayera.
-Lo siento-me paré.
-No te preocupes, tranquila-dijo amablemente. Era un chico bastante guapo, y vaya ojazos que tenía.
-Adiós-me volví a poner en marcha. 
A los veinte minutos llegue. Ella estaba ahí esperando,seguro que echando humos.
-Lo siento, lo siento, lo siento-dije casi sin aliento y apoyando mis manos en mis rodillas y bajando la cabeza-
-Tardona-me dijo. Me incorporé y me tiré a abrazarla.
-Te quiero-la empecé a dar bastantes besos en la mejilla.
-Pegajosa-me aparto de ella. -Te perdono-suspiro y yo sonreí.
-Pero me invitas al Starbucks-añadió.
-Hecho-juntamos las manos en modo de trato y reímos.
-Tú,señorita, me tienes que contar muchas cosas-dijo mi amiga mientras pusimos camino-
-Está bien-suspiré. Se lo conté todo mientras pedíamos el Starbucks. Ella abrió la boca.
-Tu imbécil ha vuelto-rió ella.
-No es mi imbécil,es imbécil que es otra cosa-puse los ojos en blanco.
-Lo que tú digas-dijo ella riéndose. Pagamos y pusimos camino a mi casa. 
-Pero...admite que te gusta. íbamos caminando y se puso delante mía.
-Que no me gusta, idiota-suspiré.
-No te creo-sacó la lengua.
-Corre-dije y salí detrás de ella corriendo. No parábamos de reirá. Paramos en mi portal. Las dos teníamos la respiración agitada. Y nos empezamos a reír sin porques. Subimos a mi casa y abrimos la puerta entre risas. Pero las risas desaparecieron cuando ví a los cinco en el salón. Ana se siguió riendo.
-¿Qué pasa?-paro.
-Esta Dani-puse los ojos en blanco.
-Uy que bien, así le conozco. Suspiré. Carlos me vino a abrazar.
-¿No creces?-me dijo mientras me abrazaba.
-Pues ya ves que no-dije y reí.
-¿Por qué no tomas Pittie-sui?-todos rieron.
-¿Por qué no te tiras por la ventana?-dije obvia. Él se encogió de hombros. Todos reímos. Dani me miro y se empezó a reír. Cogí un cojín y se lo tire.
-¡Qué te calles!- él se siguió riendo. Lo dí por imposible y saludé a Blas y Álvaro.r
-¡Ey!-me abalancé hacia Blas.
-No te has acordado de mí,mala persona-gruño.
-¿Y tú de mi sí?-reí. Él negó.
-Pues calla-dije.
-Joeer-reí.
-Tierra, llamando a Álvaro, tierra llamando a Álvaro-reímos.
-Le ha abducido los extraterrestres-dijo mi hermano. Todos reímos.
-Sí, esta con sus amigos de Marte-dijo Carlos- Desgraciadamente los únicos que tiene-eso lo dijo por lo bajo, pero no lo suficiente por que Álvaro lo oyó y le tiró en mando a la cabeza. Él se quejo y todos reímos. 
-Por mala, ya no te abrazo-dijo Álvaro.
-Bueno-dije sin más. Y me fui al lado de Ana.
-Bueno esta es Ana, y ellos son Carlos, Blas, Álvaro, David-señale a todos. Ella dió dos besos a todos.
-Y tú debes de ser Dani,¿no?-dijo Ana dándole dos besos.
-Sí, es que por aquí hay gente que tiene alciemer-dijo Dani refiriéndose a mí.
-Ana, vamos-ordené.
Nos dirigimos a mi habitación y vimos una película romántica, en la que las dos terminamos llorando. Ella se fue y yo me quede en mi cuarto. Me quite la camiseta para ponerme el pijama y en ese momento alguien entro.
-¡¿A ti no te han enseñado a llamar a la puerta!?-me alteré.
-Sí, me enseñaron, pero no me lo aplico. Me gusta ver cómo te alteras-dijo Dani acercándose. Yo me alejé.Y me puse rápidamente la camiseta.
-Eres un chulo, un asqueroso, creído...-iba a seguir diciendo, pero me cortó.
-Soy de todo, me te vuelvo loca. -susurró esto último haciendo que se me erizara la piel. Él se acerco a mí, puso sus manos en mi cintura y me pego a él. Yo me intentaba soltar de su agarre.
-¡Qué me suelte imbécil!-me volví a alterar.
-Si te suelto te quedarás con las ganas de algo-dijo sujetandome fuerte.
-Con lo que me voy a quedar con las ganas, es de darte una buena hostia-dije.
-Damela-susurró muy cerca de mis labios. Me dió un escalofrío y él rió. Yo se la dí. De estas que suenan. Sonreí. Él puso su mano en el lado de la bofetada y seguidamente me miró.
-¡Ohh, niña!-dijo y me cogió bruScamente de la cintura y me puso contra la pared. La distancia entre nosotros era escasa. Me estaba poniendo nerviosa. Mi mirada daba a sus labios, y él hizó que le mirase a los ojos, levantandome la varvilla.
-Las niñas buenas no pegan-susurró aún con la varvilla cogida.
-Yo de niña buena tengo poco-conseguí decir sin nervios. Pusé mis manos en su pecho intentando que se alejase de mí. Pero mi fuerza era nula. Puso una de sus manos en la pared y la otra la puso en mi cadera.
-Dani, sueltame-miré al suelo.
-Si me miras a los ojos y no te dan ganas de besarme-sonrió picaramente.
-Que ingenuo-reí.
*Narra Dani*
En aquellos momentos lo único que quería hacer con Laura, era hacerla mía de nuevo, sentir sus cálidos besos, sus caricias. Veía que ella ya no sentía nada. Yo por ella...es extraño, me he acostado con unas cuantas tías, muchas, pero ninguna me hace tan especial como ella. Incluso tenía...bueno ese dato da igual.
Esa risa me provoco demasiado.
-Hazlo-susurré en sus labios y su piel se erizó.
Fue levantando poco a poco sus ojos hasta llegar a los míos, nuestros ojos se miraron varios segundos. Ella se mordió el labio. Que deje de provocarme, porque pierdo los papeles.
-Él que esta loquito por mí,eres tu-me susurró en el oído y salio de donde la acorralé. La cogí del brazo.
-Deja de provocarme-
-No lo hago-dijo inocentemente y rió. Salió de su habitación y yo me metí en el baño a lavarme la cara. Mi móvil sonó. Vaya, la más indicada.
*Conversación telefónica*
-Hola cariño-
-Hola mi vida-dije.
-¿Que tal sí quedamos esta noche?
-Perfecto,te paso a buscar a las diez.
-Vale, cariño, te quiero.
-Y yo.
Colgué. ¿Por qué Ainhoa,mi novia,no me hace sentir lo que me hace sentir Laura?
Salí del cuarto y fui al salón con todos. Miré a Laura y estaba sentada en el suelo, jugando con Carlos a 'piedra,papel, tijera'.
-Carlos, de Laura, me lo esperaba, pero de ti...-Laura se giró mirándome malamente.
-¿Me estás llamando cría?-dijo levantandose y acercándose a mí.
-Por lo menos no, nos ha salido tonta-sonreí.
-¿Nunca te han dicho que eres gilipollas?-me dijo careada. Como me gustaba que se cabrease.
-Me lo estás diciendo tú,cariño-la guiñe un ojo.
-¡Qué no me llames cariño!-dijo u se tiró a mí,pegandome en el pecho. Caímos al suelo. David cogió a su hermana y la separo de mí.
-Laura, para-dijo su hermano.
-Pues que se callé-me señaló.
-¡Vaya veo que estás muy agresiva, eh!-dije levantandome del suelo.
-¡Calla!-se volvió a alterar-
-Dani-dijo Blas.
-¿Qué?-le miré inocentemente.
-Que la dejes. Suspire y me puse con el móvil. De vez en cuando la miraba y me reía. Ella me sacaba el dedo, me hacía gracia la postura que tenía. Estaba cruzada de brazos, con moritos. Como una una niña cuando se enfada, vamos. Pero, ¿que tenía esa cría que me volvía loco? 
-¿Nos vamos de fiesta?-dijo Carlos. 
-Venga-dijo David.
-Me apunto, pero llevo a Ainhoa,¿vale?-dije y miré la cara de Laura,que la cambió totalmente.
-Yo no voy-se levanto y fue directa hacia su cuarto,dando un portazo.

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