-Enana,despierta, que vas a llegar tarde-mi hermano me despertó.
-Un poquito más, por favor-me tape con la almohada.
-Vamos vaga-dijo él.
Me levanté poco a poco y fui a mi cuarto a vestirme. Me puse el uniforme, seguidamente entre en el baño, me peine con una coleta alta, me eche colonia y salí a desayunar. Desayuné un vaso de leche y salí cogiendo mi mochila. Cogí el autobús y en media hora llegué al instituto,ahí me esperaba Ana.
-Buenos días guarra-me abrazó.
-Buenos días fea-
-¡Cuenta todo lo que paso ayer entre tú y Dani!-
-Vale, pero no te pongas histérica-la advertí y ella asintió.
-¿¡Casi te lo follas!?-grito en medio del instituto y la gente se la quedo mirando.
-¡Exagerada! Y habla más bajo idiota-reñí.
-¿Cómo te sentiste?-dijo pasando de mi comentario.
-Normal-me encogí de hombros- Ya no siento nada por él.
-Eso es lo que tú crees.
-No es lo que creo ,lo es-la saqué la lengua y entramos en clase.
Llegó la hora de la salida, me despidí de Ana con un abrazo y fui a la parada de bus. Me puse con el móvil hasta que un coche me pito.
-¿Te lo esperabas?-dijo. Yo sonreí.
-¿Tienes algún superpoder para encontrarme?-reí.
-Tengo un superpoder para encontrar a las niñas buenas-me guiñó un ojo.-Sube al coche,anda-añadió Mario. Lo hice. Entré el estaba mirando a la carretera, le giré la cara y le dí un beso.
-¿Y esto?-se sorprendió. Me encogí de hombros. Él sonrió.
-¿A dónde quiere que la lleve señorita?-arrancó. Le dí la dirección de mi casa y puso rumbo a ello.
-¿En serio vas al instituto?-sonrió.
-Si, ¿algún problema?
-Que ayer no parecías tan niña.
-Tengo 16 años, no soy tan niña-le saqué la lengua.
-¿Qué hacías en la discoteca?
-Tengo mis contactos-sonreímos.
-Vaya, vas a ser más misteriosa de lo que yo pensaba.
-¿Lo dudabas?-pregunté. Él negó sonriendo. Después puso una de sus manos en mi muslo y lo empezó a acariciar. Yo le miré y sonreí. Me gustaba esa sensación.
Llegamos a mi casa. Antes de bajar:
-¿Me vas a dar tu número ó vas a seguir haciéndote la misteriosa?-
-Prefiero la segunda opción-sonreí.
-Sé donde vives-
-Mierda.
-¿Qué te parece si luego vengo a buscarte?-
-Genial- le besé. Fue un beso bastante intenso.
-Adiós idiota.
-Adiós misteriosa-salí del coche.- ¡A las cinco y media eh!- grito tras la ventanilla yo sonreí.
Dani estaba en el portal. Lo vió y escucho todo. Pues me parece bien, que se joda.
-Vaya, veo que te has hechado un nuevo amigo-me dijo y yo pase de él.
-No me ignores-me cogió del brazo.
-¿Algún problema?-me planté a él.
-Que eres sólo mía ,¿recuerdas?-me susurró y se me erizó la piel. Él rió.
-No soy nada tuyo-me solté de su agarre y cogí el ascensor. Él rápidamente se metió.
-Eres lo que yo quiera que seas- me puso contra la pared.
-¡No soy nada tuyo!-me alteré.
-Eh, relaja-me cogió de la cintura.
-¡Qué no me digas que me relaje!-volví a alterarme.
-Necesitas un buen polvo, por ejemplo, el que se quedo a medias ayer-sonrío.
-Fue un error,imbécil-me solté de sus manos.
-Ayer no decías lo mismo con tus gemidos-susurró. Yo le metí una hostia.
-¡gilipollas!
*Narra Dani*
¿Pero esta tía que se cree para pegarme? El ascensor llegó a su piso, y ella salió rápidamente. La cogí bruscamente del brazo y la paré.
-¡Qué me sueltes imbécil!-me dijo.
-No me vuelvas a pegar niñata-la amenacé.
-No te volveré a pegar sin no me tocas la narices-me dijo intentando soltarse de mi brazo. La apreté más fuerte.
-Te duelen las verdades, ¿no?-dije mirándola.
-¿De qué vas?-ella levanto la vista.
-No voy de nada ,cariño-acaricié su mejilla.
-¡Qué no me llames cariño y menos me toques!-se separó.
-Te vuelve loca que lo haga-sonreí.
-Eres un imbécil y el error más grande que he cometido-dijo con lágrimas en los ojos y fui hacía su puerta. Irónico que con seis palabras me haya undido.
-¿Te crees que salir con una niñata es mejor?-planté cara. Ella me miro las lágrimas iban a salir en nada, al igual que las mías.
-Y tú eres el mayor gilipollas que he conocido-dió un portazo y se metió en su casa. Empecé a dar patadas a la pared, tenía que descargar todo mi odio. ¿Cómo he podido decirla eso? Estuve así como tres minutos, hasta que David salió del piso.
-Ey, ¿qué te pasa?-se acercó a mí.
-Tu hermana es lo que pasa-le miré. Él suspiro.
-Estáis locos el uno del otro.
-David no digas tonterías, hace mucho que deje de estar loco por ella. Me mentía a mí mismo pero esa era la pura verdad.
-Parece lo contrario.
-Pues no lo es, joder- pegué otra patada.
-Vale,tranquilo-me abrazó.
-Gracias, hermano-le susurré.
-¿Quieres pasar?-me ofreció.
-No quiero verla-dije.
-Se ha metido en su cuarto cabreada dudo que salga-me dijo.
-Bueno vale-accedí.
Pasamos, quería ir a la habitación de Laura y darla un abrazo para calmarla, decirla que ha sido el error que cometería una y otra vez, que la quiero, la quiero mucho. ¿Dani qué dices? Tienes novia, quieres a tu novia, centrate. Fuimos a la cocina y se puso a hacer la comida yo pusé la mesa.
-¿Ella no come?-pregunté.
-Como la diga que estás aquí te tiraría un zapato a la cabeza y luego a mí-reí.
-Voy a hablar con ella-dije seguro.
-No os matéis por favor-reímos.
-Se intentará-salí de la cocina y me dirige a la habitación de Laura. Entre sin llamar, si llamaba y decía quien era no me abriría. Se estaba cambiando, solamente tenía la ropa interior. En ese momento sólo quería besarla hasta desgastarla.
-¡¿Qué haces imbécil?!-se intentó tapar y yo me reí.- ¡No te rías!-me tiro un cojín.- ¡Date la vuelta y no mires!-lo hicé mientras sonreía.
-No te irás a cortar ahora,¿no?-la dije mientras sonreía.
-Me corto si me da la gana-dijo borde.
-Vaya humos niñata-me gire y la guiñé un ojo. Iba así vestida (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=119439793&.locale=es)
-¡Los que tú me provocas!-se alteró.
-No me apetece discutir ahora-me acerqué a ella.
-¿Y se puede saber a qué vienes?-ella se alejo.
-No quieras saberlo-sonreí.
-¡Vete imbe...-la corté.
-Es broma, vengo a pedirte perdón-reí.
-¿Te crees gracioso?-me miró mal.
-Mira, niña he venido a pedirte perdón no me toques las narices-la reté.
-O si no, ¿qué?-sonrió. Con que esas tenemos, ¿no? Se va a enterar. Corrí hacía ella y la tumbé en la cama. Me tumbé encima de ella poniendo cada rodilla a un lado de su cuerpo y la empecé a hacer cosquillas. Ella reía sin parar, no era normal lo que me gustaba aquella risa.
-¡Dani..!-reía. Yo paré y me fui acercando a ella.
-Prefiero que grites mi nombre para otra cosa-susurré en sus labios. Hicé que su piel se erizara. Me gusta saber que le provocaba eso.
-Nunca cambiarás,¿no?-me dijo ella. Yo negué. Me fui acercando a sus labios. Ella puso una de sus manos en mi nuca acariciando lentamente mi pelo. Estaba esperando a que la besará, ¿y sí la dejaba con las ganas? No, mala opción, ya que yo también me quedaría sin ese beso. Finalmente junte nuestro labios, fue un beso dulce y apasionado a la vez. La mordí el labio inferior y ella sonrió. Me encantaba que sonriese en medio de los besos.
-Lo siento-la dije entre beso y beso.
-Calla-me dijo-Termina lo que empezaste, ¿no?-yo sonreí. Si quería juego, iba a tener para rato.
Yo volví a su boca y la besé más apasionadamente. Ella con una mano acariciaba mi pelo y con la otro fue quitando poco a poco mi camiseta, la ayudé finalmente levantando mis manos. Luego la miré y sonreí al igual que ella. No sé en que momento, pero ahora ella se encontraba encima de mí.
-Es hora de que tome el control-dijo susurrando en mi oído. Eso me dio placer.
-Si te dejo,claro-sonreí. Estaba encima de mí, una pierna en cada lado de mi cuerpo. Yo la acariciaba la espalda y ella me empezó a besar el cuello. Mi debilidad. Poco a poco la quite la camiseta. Ella fue besando mi abdomen y yo simplemente disfrutaba. Metí mi mano por dentro de su pantalón y se lo fui deshaciendo. Ella me ayudó finalmente. Ella seguidamente me fue desabrochando el cinturón para quitarme el pantalón. Finalmente nos encontramos los dos en ropa interior. Ella paso a mi boca y me empezo a besar apasionadamente.
-No aguanto más-dije y volví a ponerla debajo de mí. Ella rió.Me deshice de mis boxer y seguidamente de sus bragas. La miré y me mordí el labio.
-Hazlo ya,por favor-rogó yo sonreí. Me introduje dentro de ella primero lentamente y luego más rápido.Ella gemía y a mí eso me ponía más.
-¡Da...ni!-dijo apenas sin poder pronuncirolo.
Ella seguidamente se puso encima de mí. Puso sus manos en mi torso desnudo y luego empezó a moverse lentamente. Con eso no podía,me estaba muriendo de placer. Como sabía provocarme
-Ni..ña..ta-gemí.
Finalmente llegamos al climax, y cayó a mi lado, suspiro y luego me miro sonriendo.Se acurrucó en mí y yo la acaricié su pelo.
-¿Te ha gustado?-pregunté.
-Mucho-me miró.
-Dime, ¿sigo siendo una cría?-sonrió y yo reí.
-Siempre lo serás para mí-la dije acariciándola su pelo. Ella puso mala cara.
-Mi cría-continué. Ella se acercó a mi y me besó. Seguidamente nos levantamos para comer. Ella se puso mi camiseta, que la quedaba por encima de las rodillas. Yo salí con mi pecho descubierto. Llegamos y David no estaba. Reímos. Nos preparamos la comida, y comimos entre risas, tonterías y para que mentir en algún otro beso también.
*Narra Laura*
Lo que acababa de pasar con Dani no me lo creía ni yo. Lo nuestro no podía ser, ya lo intentamos y no funcionó, ¿por qué ahora si que funcionaría? Sinceramente, creo que estaba totalmente enamorada de él. pero lo nuestro ya paso. Dejé a Dani en el sofá durmiendo y fui a vestirme ya que quede con Mario. Ese es otro. Yo no he engañado a nadie, no somos nada, ¿no? Me vestí con la ropa de antes, me eché rimel, brillo ,mi colonia,cogí mi móvil, monedero y fui al salón. Me acerqué a Dani y le fui a dar un beso en la mejilla pero se despertó.
-Me encanta que me despiertes así-sonrió.
-Calla, tonto-sonreí.-Me voy, ¿sí?-le dí un beso en la mejilla. Puse camino a la puerta pero su voz me paro.
-Con el de ayer,¿no?-dijo en un tono un tanto cabreado.
-¿Algún problema?-me giré para verle.
-Pues sí. Podrías haberlo dicho y no hubiera echo nada contigo. Todas las tías sois iguales.-
-Lo has hecho porque has querido. ¿Iguales?-me alteré.
-Igual de putas-dijo.
-Vete a la mierda,imbécil-salí rápidamente de ahí dando un portazo.
¿Pero que se cree? Le odio, le odio, le odio.
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