Odio que nunca diga lo que piensa por su orgullo, pues su orgullo y él se van a ir a dónde les salga de ahí. Tío, ya me cansa.
Salí de mi casa y caminé hasta dónde quedé con Hugo. Lo ví y fuí hacia él. Le dí un beso y seguidamente un beso en la mejilla.
-¿Qué tal canija?-me pregunto cuando acabamos de darnos el abrazo.
-Dentro de lo que cabé bien-dije y sonreí.
-¿Por qué no bien del todo?-preguntó mientras nos pusimos a caminar sin rumbo.
-Dani, me tiene harta.-dije.
-Sabes que no puedo opinar. Ese chico nunca me ha gustado y te puedo molestar.-dijo él.
-¿Por qué no te gusta?-pregunté curiosa.
-Emm-dijo tocándose la nuca- Pues...pues...porque no me gusta-conseguió decir.
-Vamos,tiene que haber una razón lógica.
-La hay,pero no te interesa.
-Si me interesa,niño.
-¿De verdad quieres saberla?-preguntó y yo asentí. Paró repentinamente delante de mi, me puso su mano en mi mejilla. Veía sus intenciones. Jodeer. Se acercó a mí quedando a milímetros de distancia. Se fue acercando más y más hasta que lo hizo. Me besó. ¿Qué haces? ¿Por qué no te apartas? Laura,reacciona.
-Muy bien, Laura,eh, muy bien-escuchamos decir una voz. Me separé rápidamente de Hugo y giré mi cabeza para ver quiera era. Mierda, Dani. Volví mi cabeza hacia Hugo.
-¿Por qué lo has hecho? Joder,Hugo, ya te vale-dije.
-Lo siento-dijo mirando al suelo.
No dije nada y salí corriendo en la dirección de Dani. Le vi y le grite.
-¡¡Dani!!-grité pero no se giraba.
-¡¡Dani!!-volví a gritar pero nada. Cogí carrerilla y me tiré encima de él. Caímos al suelo, yo encima de él.
-Dani...-le dije mirándole a esos ojos azules que tanto me gustan. El apartó su mirada de la mía,
-Dani, de verdad, eso que has visto no es lo que parecía.
-¿Ah,no? ¿Qué es?-dije esta vez mirándome a los ojos.
-Haber si que es lo que parece pero yo no quería besarle-volví a decir.
-Laura, mira, olvidalo, no somos nada, da igual.
-No somos nada por culpa de tu puto orgullo-dije . Giro haciendo que ahora quedara yo debajo de él.
-¿Quieres que te diga todo lo que siento?-dijo y yo asentí.
-Hay veces en las que no te aguanto, no aguanto tu mal humor, ni tu orgullo. No aguanto que la pagues conmigo, aún sabiendo que soy la única persona que daría su vida por ti. Que hace todo lo que puede por que tu estés feliz, que aunque esté mal siempre me verás bien, pero es por ti. Incluso ahora, cuando más te quiero, cuando más te odio,no me duele decir que estaré ahí, contigo hasta el fin. Eres todo lo que un día pensé que serías, y nada de lo que pensaba podrías haber sido. Hay veces en las que te odio, porque no puedo borrar los malos recuerdos, pero otras, pienso y pienso en todos lo momentos preciosos que hemos vivido, en todos los besos, en todos los abrazos, en todas las tonterías que hacías y haces para verme feliz, cada te quiero, te prometo que llega hasta lo más fondo de mi corazón. ¿De verdad esto merece la pena? Lo nuestro es infinito.Porque eres tú. Siempre serás tú. Desde que aparecistes en mi vida aquel dia, con tus mil defectos, con tu forma de ser que te convertía en la única persona capaz de hacerme rabiar como nadie. Y aún asi.. creo que va siendo hora de que te lo recuerde.De que te recuerde que te quiero, que creo, y sé que soy la única que aguanto tus cosas de niña, tu manera de picarme,tus enfados tontos, tus ñoñeces y , cuando crees que eres la mejor, cuando crees que eres la peor, cuando lloras o te ríes de esa manera exagerada .O cuando me haces callar. Pero si te quiero, TE QUIERO, con tus virtudes, miradas y defectos. Y ahora si me permites me voy.-dijo y se fue. Me quede totalmente anonadada. ¿Por qué soy tan gilipollas que le estoy perdiendo? ¿Por qué? A lo mejor no podría superar otra vez perderle y por eso me da miedo volver a estar con él.
-Oye niña,te vas a costipar-de dijo una señora al verme tumbada en el suelo.
-Sí,gracias-dije levantandome algo mareada.
-¿Se encuentra bien?-volvió a decirme.
-Si,sí,adiós-dije y puse camino a casa de Nerea.No quería volver a mi casa,no quería ver a Dani. Lo que me hace sentir es tan fuerte que hace que a veces le odie.
El tiempo y la vida pasan, y tarde o temprano me doy cuenta de que ya no me importa nada, que he terminado acostumbrándome a todo, incluso a lo peor. Hoy ya no me importa que los pájaros sigan volando por ese cielo inmenso que un día hicé nuestro y llegué a tocar con la punta de los dedos, porque con el tiempo, sin darme cuenta caí, y la puta caída fue más dolorosa de lo que creí. Pero no te preocupes, que ya no importa. No importa porque un día terminas acostumbrándote al maldito dolor. A ese dolor tan parecido a que te hayan roto todos los malditos huesos, cuando lo que de verdad te han partido es el corazón. Pero no, tampoco importa. No importa porque el cabrón de mi corazón es más fuerte de lo que creía, y todavía sigue ahí. Latiendo aunque le cueste. Latiendo aunque con cada latido se le esté yendo la vida. Y le envidio muchísimo. Le envidio porque yo también querría aprender a vivir en la ignorancia y poder tener el valor de seguir adelante después de saber que el amor no es como te lo pintan, que es una puta mierda y que pocos llegan a ese y fueron felices para siempre.
Vivir esta vida no es vivir,joder. Llegué a casa de Nerea pero no me abrió nadie. Bien me tocaba ir a mi casa, lo que me apetece. Joder si todo fuera más fácil mejor dicho si el amor sería como el de las películas, de esos que duran para siempre. Pero no,el amor es una gran mierda pintada de rosa de la que muchas personas no salen.
Llegué a mi casa y estaban todos en el salón,incluso Dani. Me sequé bien las lágrimas.
-¡¡Tata!!-dijo mi primo y corrió a mí.
-Enano-dije cogiéndole.
-Hoy duermo contigo,¿vale?-dijo.
-Estaré encantada de dormir contigo-dije tocándole la nariz.
-Hola mi niña.-dije mi tía.
-Hola-dije dándola un beso en la mejilla. Hasta el momento no cruzé mirada con Dani, no me veo capaz, aunque si noto su mirada en mí.
-Vamos a cenar,¿vale?-dijo mi hermano.
-No, no tengo hambre yo me voy a mi cuarto-dije.
-Laura,tienes que comer por favor-volvió a decir.
-David,no me va a pasar nada de verdad-dije y subí las escaleras y me fuí a mi cuarto. Cerré la puerta tras de mí y me deslicé por el suelo escondiendo mi cabeza en mis rodillas. Mi vida se basa en lágrima tras lágrima. Así nací y así moriré. Escuche mi nombre desde abajo.
-¡Laura,tienes visita!-dijo mi hermano.
-Voy-dije secándome las lágrimas.
¿Quién sería? Puede ser Nerea, seguro que es ella.
Bajé y me encontré a la persona que menos quería ver. ¿Qué coño hace aquí?
-¿Qué haces aquí?-dije directamente. Él estaba en la puerta y me acerqué mientras que los demás estaban en el salón, vamos que veían todo perfectamente, escuchar ya no sé.
-Venía a pedirte perdón,me siento muy mal de verdad-dijo mirándome a los ojos.
-¿Si te sientes mal por qué coño lo hiciste,Hugo?-pregunté yo también mirando a sus ojos.
-Me dijiste que querías saber la razón pues yo te la demostré-se encogió de hombros.
-Podrías habérmela dicho y no demostrado,¿no crees?-
-Me moría de ganas por hacerlo, entiendeme-dijo.
-Dejemos el tema. Perdonado.
-No quiero dejar el tema, Laura,te quiero-dijo y se volvió a lanzar.¿Pero, pero,pero? ¿De qué va? Ví a Dani levantarse y venir hasta nosotros. Me temo lo peor. Vale,lo peor. Me separó bruscamente de él y le metió un puñetazo.Hugo le empezó a sangrar la nariz y Dani no tenía intenciones de parar.
Yo no reaccionaba. ¿Qué me pasa? ¿Por qué no les separas? Venga, Laura,joder. Rápidamente llegó Paula y David. Paula me pasó su mano por mi mejilla mientras que yo soltaba alguna que otra lágrima. David les intento separar pero no podía. Al fin reaccioné y me metí entre los dos.
-¡Basta,joder!-dije llorando. Al menos pararon aunque se quedaron con ganas de más.
-Laura,vente-me dijo Hugo.
-¿Perdón?-me giré ante él.
-Eso,que te vengas conmigo.
-¿Quieres más, gilipollas?-dijo Dani adelantandose pero me puse delante de él.
-Te espero,imbécil-dijo Hugo. Volví a soltar una lágrima.
-¿Quereís parar ya,por favor?-se metió mi hermano separando a Hugo.
-Pues que se vaya el gilipollas ese-dijo Dani.
-Al final te voy a meter otra vez, subnormal-dijo Hugo.
-¡¡Callaros,joder!!-solté.
-Hugo,vete por favor-le dije.
-Te estás equivocando,Laura, cuando éste te dejé estarás sola-dijo.
-¡Qué te vayas,joder!-dije llorando de nuevo. Él no dijo nada y se fue. Me giré para mirar a Dani y no pude más y le abracé.
Ese abrazo que necesitaba hace mucho. Él deslizaba su mano por mi cabeza.
-Lo siento-me dijo al oído.
Yo conseguí levantar mi vista, aunque mis ojos llorosos hacía que viera borroso.
-No,no tienes la culpa-conseguí decir. Me tenía cogida por la cintura y yo tenía mis manos en su pecho. Me estoy empezando a dar cuenta de que sigo completamente enamorada de él. Volví a abrazarle acurrucándome en su pecho.Él me dió un beso en la frente mientras volvía a acariciar mi cabeza. Levanté mi vista de nuevo.
-Dani,te...te...quiero-conseguí decir. Él sonrió. Se acercó a mí,mucho. Él junto sus labios con los míos.Esa combinación perfecta, como un puzzle que encaja perfectamente. Otra vez volví a sentir como se me paraba el tiempo.
Y es que no elegimos de quién nos enamoramos. Porque no es algo que podamos controlar; no es algo que ocurra poco a poco, es algo que te arrasa como un tsunami.
Y un tsunami no elige qué casa va a destruir y cuáles no.
Simplemente arrasa con todo... y ese todo ahora mismo es mi corazón.
Acabo de leer el capi y sólo puedo decirte que me encanta, que escribes genial y que estoy enganchada a tu novela jajaja
ResponderEliminar@PastelitaTala