martes, 20 de mayo de 2014

CAPITULO 15 (ST)

Lo que no nos podíamos imaginar era los espectadores que teníamos.
Cuando nos incorporamos correctamente vimos a los chicos con la boca abierta. Carlos bajo la cabeza y se tocó la nuca, yo no sabía que hacer. ¿Cómo habían entrado sin que les haya escuchado?
-Eh...-empezó a decir Carlos-Yo...ella...no...es lo que parece-dijo.
La situación era incómoda pero a mi me dieron ganas de reír, ver a Carlos tan apurado, ¿puede hacer lo que quiera no? Sin querer se me escapó una pequeña carcajada. Todos me miraron.
-Encima le hace gracia-murmuró Dani pero lo oí.
-¿Algún problema?-me levanté del sofá y les mire- Ha sido un error, ninguno de los dos queríamos, un impulso, no nos tenéis porque mirar así-les señalé.
-Y sí, me hace gracia-añadí mirando a Dani y sonriendo de forma irónica.
-Niñata-susurró. Yo pase de él. 
-¿Algo que decir?-les miré a todos. Ellos negaron sincronizadamente.
-Pues adiós.
-¿Dónde vas?-dijo mi hermano.
-A mí cuarto, ¿puedo?-pregunté de forma irónica. Él asintió, y antes de irme miré a Carlos, él cual estaba con la cabeza agachada y rojo. Yo sonreí. 
Me fui a mi cuarto y me tumbé en la cama, miré al techo y reflexione sobre todo lo que me estaba pasando en tan poco tiempo. Me llegó un mensaje; Hugo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
"Puedo estar más cerca de lo que piensas y lo próxima no te salvas. Dile a tu Dani que ni se le ocurra acercarse a mí porque la que saldrá perdiendo serás tú"
De nuevo ese miedo se apoderó de mí, ¿por qué no me deja en paz? No le hicé nada para tener razones para que me haga esto. No me quiero imaginar lo que es capaz de hacer. Puse mis manos en mi cara aún tumbada. Mi puerta se abrió. ¿Si ya no está enamorado de mí porque no me deja tranquila?
-Ya te puedes estar yendo por donde has venido-le dije si quiera mirandole.
-No,gracias-se acercó a mi cama.
-¡Qué te vayas!-me senté en la cama y bloquee rápidamente el móvil para que no viera el mensaje. 
-¿Qué escondes en el móvil?-sonrió y me lo quitó.
-¡Dani, dámelo!-me levanté y me acerqué a él.
Él levantó el brazo con el móvil para que no pudiera cogerlo.
-¡Por favor!-me pusé de cuclillas y lo intenté cojer.
Él solo se reía.
-Haber, que tenemos por aquí-desbloqueó el móvil, mierda. 
-¡Dani!-lo intenté de nuevo.
-¿Tienes un novio secreto y no me lo cuentas?-me miró y seguidamente echo la vista al móvil.
-No te lo contaría-puse los ojos en blanco.
El rió pero seguidamente paró. Yo lo dí por imposible; ya lo había leído.
-¿Cuando te ha mandado este mensaje?-preguntó cabreado.
-Hace diez minutos-bajé la mirada.
-Hijo de puta-murmuró.
Agaché mi cabeza. Creí que nunca viviría esta situación.
-Como se atreva a hacerte algo...-iba a terminar la frase pero le corté.
-¿Qué mas te da que me haga algo?-levanté la mirada-
-¿Cómo me va a dar igual?-él me miró.
-Sí,te da igual que me haga algo y te doy igual yo.
-¿Eso piensas? ¿Qué me das igual?-se acercó. Yo bajé mi mirada, sus ojos desde cerca me imponían. Yo asentí.
-Pues estás muy equivocada-
-Lo dudo.
-¡¿Por qué lo pones todo tan difícil?!-se alteró. 
-Perdóneme usted, por estar enamorada de un imbécil-también me alteré. Hala ya lo he dicho, se habrá quedado augusto.
Se calló, me miró.
-Yo...-se tocó la nuca.
-Tú nada, ahora vete de mi cuarto, por favor-le señalé la puerta. Mis lágrimas iban a caer enseguida y no me apetece que me vea llorar.
Él no dijo nada, tan sólo se acercó a mí, yo bajé la mirada, el me cogió de la cintura.
-Laura...-puso su mano en mi mejilla- Lo nuestro...lo nuestro no puede ser. 
-Pues vete de mi vida, joder. Déjame tranquila-agaché mi cabeza t derramé unas cuantas lágrimas.
-No puedo,te juro que lo intento pero no puedo-volvió a levantar mi cabeza. Puso una maño en mi mejilla y se acercó a mí.
-Dani, no-me eché un poco para atrás- No sientes nada por mí, sería puro vicio ¿no?-dije repitiendo lo que él me dijo.
-Exacto, sería puro vicio-repitió bajando la voz. 
-Vete-señalé la puerta. Él bajo la mirada luego ando hacia la puerta. Iba a abrir pero se paró.
-¿Sabes?-se fue de nuevo acercando a mí.
-No sé.
-Me da igual las putas reglas, me da igual tener en contra al mundo, me da igual todo.
-No te entiendo.
-Que quiero besarte hasta quedarme sin aire, abrazarte las veinticuatro horas del día, y hacerte cosquillas hasta que no puedas más-me rodeó la cintura.
-Tienes novia, Daniel-se separé un poco de él.
-¿Qué te he dicho? Qué me da igual saltarme las reglas. Lo único que quiero hacer ahora es besarte-dijo mirando mis labios.
-Hazlo-susurró. Él sonrió y me pegó fuerte a su cuerpo, luego puso una de sus manos en mi mejilla, me apartó el pelo de la cara y me beso dulcemente. Sus besos...no podría vivir sin ellos. Quitó la mano de mi mejilla y la metió debajo de mi camiseta, acariciándome la espalda. Yo le rodee el cuello. Fue subiendo su mano, hasta rozar la tira del sujetador. 
-¿Y los chicos?-paré de besarle.
-Se fueron-volvió a besarme.
Yo sonreí y él lo hizo de nuevo. De un salto me coloqué en su cintura. Él me agarró del culo.
-Eh, no toques-dije entre beso y beso. Él rió.
-¿No puedo?-dejo de besarme y me miró.
-No te dejo-le saqué la lengua.
-¿No me dejas?-preguntó. Yo negué y reí.
-¿Segura? Asentí. Me agarró con una sola mano la cintura y con la otra me empezó a hacer cosquillas.
-¡Dani!-dije entre carcajadas.
-Dime-dijo él riéndose.
-Para-volví a decir. 
Yo me logré escapar de sus brazos y corrí hasta el baño. Me encerré.
-Ya no me puedes hacer nada-dije tras la puerta.
-Venga, Laura, are-rió.
-¿Si no lo hago?-dije sonriendo aunque el no me viera-
-No quieras saber lo que te haría-dijo 
-Sí lo quiero saber-dije como una niña pequeña.
-Pues abre.
-Pero no me hagas cosquillas.
-Vale.
-Promete.
-Te lo prometo.
Abrí la puerta y sonreí.Él se fue acercando y yo me iba echando para atrás.
-Me has prometido que no me ibas a hacer cosquillas-dije advirtiendole con el dedo indice.
-Puede ser que estaba cruzando los dedos-sonrió.
-Idiota-dije, él se acercó y me rodeó con la cintura.
-Prefiero hacer otra cosa-me susurró.
-Pues,¿a qué esperas?-dije mirando su boca.
Él sonrió y rompió con las distancia. Los besos era dulces,tranquilos pero en ambiente se calentó y pasaron a ser con más fuerza y apasionados. Dani me cogió y me metió en la ducha.
-¿Has pensado en hacerlo alguna vez en la ducha?-sonrió y me miró.
-No, y creo que no es la mejor opción-dije.
-Venga, seguro que disfrutarás más-me pegó a la pared.
Yo me encogí de hombros, él me empezó a besar el cuello y yo mientras tanto cogí el grifo y le empapé, levantó su mirada poco a poco y me miro mal, yo reí.
-¿Lo has disfrutado?-sonreí.
-¿Quieres guerra?-dijo él quitándome el grifo.
-No, es que estas más guapo mojadito-me encogí de hombros y sonreí.
-Ah, ya entiendo, entonces como tú también estas más guapa mojada, hago esto,¿no?-me mojo entera.
-No, conmigo no vale, idiota-le pegué en el pecho mientras dejaba el agua caer. Él rió y apagó el agua. Estaba helada. Tiritaba.
-¿Tienes frío?-me pregunto.
-Tirito por gusto-dije irónica y salí de la ducha.
Él rió. Me puse una toalla por encima de mis hombros y me abracé para tener más calor. Él también salió, se quitó la camiseta y la escurrió, yo me quedé como una tonta mirándole.
-¿Te gusta?-pregunto sonriendo.
-No te estaba mirando a ti-miré para otro lado.
-¿No? Ah perdona que es que como el baño está lleno-dijo irónico.
-Egocéntrico
-Vamos, Laura, no me vas a decir que no estabas mirándome-rió.
-Pues no, listo, estaba viendo como escurrías la camiseta-mentí.
-Sí, sí, sí-se acercó.
-¿No tienes frío?-pregunté.
-Eso es imposible si te veo-me guiño un ojo. Yo reí- ¿Tú sí? Asentí.
-Ven anda-extendió sus brazos y me abrazo.
-¿Estás más caliente?
-Oh,eso ha sonado muy mal-reí.
-Tú que eres una mal pensada.
-Sí, dime que no lo has hecho con doble intención.
-Esta vez no, lista-saco su lengua.
Yo reí y me puse de cuclillas y le empecé a dar besos en la oreja, seguidamente en su cuello, luego en su pecho. Él soltaba algún gemido y eso me excitaba.
Algo nos paro a los dos, el sonido de un móvil el de Dani. 
-Cógelo...-me separé de él. Él me miró y luego lo cogió.
-Hola cariño-descolgó. Yo salí el baño, ¿para qué escuchar aquella conversación? 

jueves, 15 de mayo de 2014

CAPITULO 14 (ST)

David se fue por un camino y Dani por otro, ¿a quién sigo? No quiero quedarme otra vez sola. Mierda, ¿dónde estás? Alguien sale de una callejuela
-¿Vienes?-dijo Dani alterado. Yo asentí y fui corriendo hacia él.
Le estuvimos buscando como media hora pero no aparecía. Dani dió una fuerte patada a una papelera.
-¡Joder!-exclamo y se tapo la cara con las manos. Yo me acerqué a él,asustada.
-Dani-le llamé. Él levantó la vista, sus ojos estaban rojos.
-Déjale por favor-rogué.
-¿¡Cómo quieres que le deje, Laura?!-se alteró- Joder,ha tocado lo que más me duele.
Yo bajé la cabeza y una lágrima cayó por mi rostro. Me abracé a mi misma, en esos momentos me sentía sola. Dani volvió a dar otra patada y después otra más y otra y otra...
-¡Dani para, por favor!-le cogí de un brazo. Él no paraba. Me abracé a él por detrás, me puse de cuclillas y le susurré.
-Por favor, para, Dani.
Él dió una última patada y de nuevo se llevó las manos a la cara. Yo me solté de él. Se dió la vuelta y quedo en frente de mí, los dos estábamos llorando, y ninguna separaba la mirada del otro.
-Ven aquí,anda-Dani puso su mano en mi nuca y me atrajo hacia él,quedando mi cabeza en su pecho. Él me acariciaba la cabeza mientras me daba besos en ella también.
-¿Por qué todo me pasa a mí? ¿Por qué,joder?-pregunté en su pecho aún llorando.
-Eh,pequeña,recuerda que todo pasa por algo.
-¿Me estás queriendo decir que esto tiene algo de bueno? Porque no lo veo por ningún lado-me separé un poco para poder mirarle. Sus preciosos ojos azules.
-Puede tener algo bueno y tú aún no lo hayas visto-pusó su manos en mi cintura.
-Pues que venga rápido porque no aguanto más-puse mis manos en mi cara y me eche a su pecho.
-Vamonos por favor-dije entre sollozos. Dani no dijo nada, tan sólo me dió un beso en la cabeza y comenzó a andar. Íbamos abrazos, yo escondida en su pecho para que nadie me hiciera nada. Dani está conmigo. Me siento protegida en sus brazos.

Llegamos a casa, nos abrió David asustado. Me solté de Dani y le abracé con todas las fuerzas que pude.
-No te va a hacer nada más,te lo prometo-me susurro.
Yo sólo asentí. Después de un largo minuto abrazada a la única persona que me quedaba en el mundo me subí a mi cuarto. Lo abrí, cuantos recuerdos en tan sólo cuatro paredes. Me senté en la cama, apoyé mis codos en mis rodillas y seguidamente me tape la cara con mis manos y me puse a llorar.
-Vení....-dijo Dani entrando pero se calló al verme como estaba. Yo levanté la vista, le miré, él me miró, se acercó, se sentó a mi lado y paso su brazo por mi cintura.
-Todo va a estar bien,ya verás-me acarició la mejilla.
-Tengo miedo Dani, tengo mucho miedo-me eché en su pecho.
-Ey, enana, estoy aquí no te va a pasar nada, te lo prometo-me susurró y acarició de nuevo mi mejilla.
-No me dejes sola por favor-volví a decir entre lágrimas.
-Por nada lo haría.
Él me dió un beso en la frente. Nos quedamos así unos pocos minutos y después...
-Tienes que descansar, venga-me dijo
Asentí y me incorporé. Me fui al baño, me puse el pijama y volví, Dani ya no estaba. Suspiré. Me metí en la cama e intente dormir, cosa que fue imposible. Tras varias vueltas, suspiros y lágrimas, salí a buscar a Dani ,quería estar con él, necesitaba estar entre sus brazos. Me fui a su habitación pero hay no estaba, luego bajé al salón tampoco, me metí en la cocina y ahí estaba él, en la mesa, bebiendo un vaso de agua.
-¿Pasa algo?-me miró. Yo asentí y me acerqué a él, me senté en la mesa de al lado.
-No puedo dormir-bajé mi mirada.-Duerme conmigo, por favor.
-Eh...-dijo dubitativo- Claro.
-Gracias-le miré a los ojos que me habían enamorado desde un principio. Él me sonrió. Se levantó y dejo el vaso, luego me tendió la mano para que subiéramos arriba. Yo se la cogí, estaba dispuesta a irse, pero tiré de él y le di un abrazo.
-Vaya,¿y esto?-se sorprendió
-Me siento protegida entre tus brazos, como si nadie me fuera a toca ni hacer daño, porque tú lo impedirías.
-Claro que lo impediría, no me perdonaría que te pasase algo-me acarició el pelo. Yo levanté mi vista para mirarlo. Me puse de cuclillas para besarle, me incliné y él se apartó, ¿qué pasa? ¿Por qué se aparta?
-Laura, no esta bien,no...podemos-
Yo agaché la cabeza.
-Laura, entre tú y yo no puede pasar nada, ya no sentimos nada, sería puro vicio-dijo algo dudoso.
Eso me ha dolido, muchísimo. Mentira, estoy completamente enamorada de tí,imbécil.
-Mírame a los ojos y dime que no estás enamorado de mí.
Él agacho la cabeza.
-¡Hazlo!-alcé un poco la voz. Él volvió a levantar la vista, me miró a mis ojos, los cuales estaban aguosos.
-No...no...no estoy enamorado de ti, Laura-dijo al fin. Le mire, las lágrimas empezaron a caer por mi rostro, el seguidamente bajo la mirada. Yo no dije nada tan solo subí a mi habitación, me tumbé en mi cama y me tape con la almohada para que nadie me pudiera oír.
¿No os ha pasado ese momento en el que piensas que nada más malo te puede pasar? ¿Qué crees que ya has sufrido suficiente? Cuando pensé que nada más malo me puede pasar, ahora va y llega Dani con sus palabras.

*Narra Dani*
No puedo más. ¿Cómo no voy a estar enamorada de ella? Cualquier en su sano juicio lo haría. Pero no esta bien, David me ha dicho que me olvide de ella, tengo novia, no la puedo hacer eso. Mi cabeza me va a explotar. Me fui a dormir, pase por la habitación de Laura y escuché sollozos, no la podía ver así, pero sin  en cambio, ¿qué hago? Es normal que este así, tantas emociones en un mismo día.
Como pille a Hugo, juro que no sale vivo, ha tocado lo que es mío, ¿cómo se atreve? Cuando llegó así me dieron ganas de matarle, menos mal que no lo encontramos porque yo no me hacía responsable de mis actos.
Me dormí entre pensamientos.

Pusimos rumbo a Madrid, todo fue muy raro, Laura no soltó ni un 'buenos días'. El trayecto a Madrid fue tres cuartos de lo mismo.
Cuando llegamos, les dejé en su casa, David me invitó a pasar pero preferí irme ya que luego habíamos quedado para grabar algunas canciones. Laura no me dirigió la palabra. Yo cada vez me arrepiento de lo que dije.

*Narra Laura*
No tenía fuerzas para hablar, no quería salir de mi cama, no podía y si, ¿aparece Hugo y lo intenta otra vez?
Me va a costar superar todo esto, se me ha juntado todo y algún día explotara. David se fue al estudio y yo me quedé en el sofá viendo cualquier tontería. Aunque mi cabeza estaba en otra parte.
Pasaron las horas y ahí seguía no me había movido en toda la tarde. Alguien llamó a la puerta. Me levanté y fui a abrir. Carlos. Le abracé fuerte.
-¿Estás bien?-me susurró. Yo me puse a llorar.
-Eh, estoy aquí contigo, tranquila-me acarició la cabeza.
Pasamos y nos sentamos en el sofá.Apoyé mi cabeza en su hombro, el mientras me acariciaba la pierna.
-Todo esto se va a pasar ya verás.
-No, nada mejorará,todo seguirá igual.
-Hay épocas buenas y épocas malas, esta es tu época mala pero cuando llegue la buena la disfrutaras.
-Pues que llegué ya, por favor.
-Pronto, ya verás- pasó su brazo por detrás de mi cuello, yo me acurruqué en su pecho.
-Gracias-le susurré.
-Sabes que no hay que darlas-me dijo él y me dió un beso en la cabeza.
-¿Por qué estás tú solo?
-Ya habíamos terminado, me contaron lo que paso y decidí venir a verte, luego vendrán los demás.
-Eres el mejor-le dí un beso en la mejilla.
-Eso se lo dirás a todos-me empezó a hacer cosquillas.
-¡Mentira!-dije riéndome-¡Para....Carlos!-me tumbé en el sofá  intentando librarme de sus brazos.
-No-dijo y se puso encima,poniendo las rodillas a cada lado de mi cuerpo para hacerlas mejor.
Seguía riéndome,me dolía tanto la tripa. Es tan increíble, es el único que me ha hecho reír.
Paró y se me quedo mirando, yo conseguí calmarme y también me le quede mirando. Nunca sabré a ciencia cierta cual  es el color de sus ojos, pero he de decir que son preciosos. Se fue acercando a mí,yo le agarré la camiseta y le atraje  a mí. ¿Nos íbamos a besar? Sentir de nuevo sus labios. Él termino con las distancias y me besó. Echaba de menos sus besos.¿Pero....? ¿Qué estoy haciendo?
-Carlos...-le aparté un poco.
-Eh...perdón-se quitó de encima de mí.
Lo que no nos podíamos imaginar era los espectadores que teníamos.

viernes, 9 de mayo de 2014

CAPITULO 13.

-¿Quién nos lleva?
-Dani-suspiré y seguí andando hasta el coche. Él nos esperaba apoyado en el coche. Me miró y yo aparté mi ojos de él. Estoy cansada de que me haga daño.

-Gracias por llevarnos-dijo mi hermano dando un abrazo a Dani.
-Gracias, por nada. Debe ser muy duro-dijo mirando primero a David y luego posó su mirada en mí.
-Mucho-asintió David-Voy a ir a metiéndome en el coche-añadió. Dani no dijo nada, tan sólo me miraba.
-Laura, yo...-dijo cogiéndome  las mano. Rápidamente las aparté.
-Sí te piensas que cambiará algo entre nosotros, sólo porque me lleves, estás muy equivocado-le advertí.
-No pienso eso.
-Por si a caso.
Dani suspiro.
-Eres insoportable-seguidamente dijo.
-Gracias, tú no te quedas atrás-le sonreí irónica. Él me la devolvió de la misma forma.
-¿Me dejas entrar en el coche, por favor?-dije,ya que él estaba apoyado en la puerta.
-¿Y si no quiero?-sonrió.
-Me iría por la otra puerta-dije obvia.
-Parecías más tonta-rió.
-Pues tu lo sigues siendo-sonreí de la misma forma que antes. Él sonrió y se incorporó seguidamente se acercó a mí, puso una de sus manos en mi cintura y la otra en mi mejilla, me miró detenidamente. Yo levanté mi vista, y me encontré con sus preciosos ojos azules. Él se fue acercando más a mí, apenas nos separaba un folio.
-¿Me vas a dejar con las ganas otra vez?-me susurró en los labios. Yo me estremecí.
-Me parece que sí-conseguí decir en otro susurro. Él rió y lentamente me fue soltando. 
Abrí la puerta y me metí. Me puse los cascos y al olvidarme del mundo estas horas de viaje. Lo necesito, olvidarme de todo y de todos, desaparecer y aparecer en otro lugar, con otro nombre, no ser yo por unas semanas, ¿no lo harías? 
Dani se subió al coche, miro por el retrovisor esperando una mirada que nunca llegó. Me apoyé en la ventana, cerré los ojos y recordé todos esos momentos que viví con mi madre, con mi ángel. Mis aguados ojos pedían gritos que unas lágrimas salierán, pero no, tengo que aguantar. Me dormí entre recuerdos y alguna que otra lágrima. 

Cuando me desperté, David estaba dormido y Dani tatareando la canción de la radio. Sonreí. Era gracioso la escena.
-¿Se puede saber por qué sonríe?-me preguntó Dani mirando desde el retrovisor.
-¿Prefieres que llore?-dije mirándole también desde el retrovisor.
-Tu sonrisa es bonita-dijo mirando por el cristal.
-Vaya gracias, prefiero eso a que me insultes, ¿tienes fiebre?-sonreí.
-De ti.
No supe que decir, ¿por qué dice eso? David se despertó y me sacó de ese momento un poco incómodo.
-¿Cuánto queda?-preguntó perezoso.
-Pues...como una hora o así-dijo Dani serio.  Mi hermano asintió y luego me miró.
-¿Qué tal?-me preguntó.
-Supongo que bien-me encogí de hombros. Él me sonrió.-¿Y tú?
-Bien-se dió la vuelta para mirar de frente. Sonreí aunque no me viera.
Me llegó un mensaje muy extraño, incluso me asuste, aunque sería bromas de niños.
"Vas a ser mía, quieras o no."
Lo cerré y me puse a pensar en quien podía ser, pero no  llegué a ninguna conclusión.

Llegamos a Granada, paramos directamente en el cementerio. Yo me bajé primero, respiré hondo y cogí todas las fuerzas que pude. David pasó su brazo por mis hombros, atrayéndome a él, haciendo que quedara mi cabeza en su pecho.
-¿Lista?-me susurró.
Una lágrima empezó a recorrer mi mejilla.
-Sí-dije en un susurro. Me dió un beso en la frente y comenzamos a andar. Dani iba detrás. Nuestras miradas se cruzaron. Él me sonrió, yo lo intenté.
Nos encontramos en la lápida de mi madre, no aguante y lloré,como una niña pequeña. Mi hermano me abrazó más fuerte.
-Tranquila pequeña-me susurró.Me limpié las lágrimas y me acerqué. Llevaba tres rosas azules, las que a ella la volvían loca.
-Dejarme sola, por favor-pedí sin dejar de mirar donde se encontraba mi madre. Ellos no dijeron nada pero les escuché irse.
-Ya estamos solo, mamá.-comencé a decir como pude- Mamá,te necesito, mucho, no sabes cuanto. ¿Por qué te fuiste tú? ¿Por qué se fue esa sonrisa que calmaba todos mis males? ¿Por qué se fueron esos ojos capaz de iluminarme el túnel más oscuro? ¿Por qué tú mamá?-dije llorando.- Quiero que vuelvas a mí, que vuelvas a regañarme por llegar tarde a casa, por llevar corta muy corta, por que te responda o por que no quiera ordenar mi habitación. Quiero que estés aquí, para abrazarme cuando te lo pida, resguardarme en tu pecho cada vez que no pueda más, quiero que me levantes a las siete de la mañana y quiero que me hagas esos purés que tanto odio. Pero quiero que estés conmigo, por favor. El mundo se me viene encima y no te tengo aquí. Te quiero,mamá, te quiero lo que no te puedes imaginar.-lloré y caminé para apoyar las rosas.
La miré por última vez, y me fui a cualquier lugar. Caminé hasta un banco alejado y ahí me quedé un buen rato.
-¿Estás bien?-escuché una voz detrás de mí. Me giré. Dani. No contesté,no me apetecía hablar. Tan sólo baje la cabeza, y de nuevo lágrimas recorrieron mis mejillas. Se acercó, se sentó a mi lado. Le veía incómodo, no sabía que hacer.
-Lo siento-dijo y miró al frente.
Le miré.
-No sabes lo que es pasar por esto-volví a mirar al frente.´
-Me lo puedo imaginar.
-No puedes imaginar cuanto duele, no puedes.
-Vamos, Laura, ¿hasta hoy vas a estar así conmigo?-esta vez sí que me miro. Yo también lo hicé.
-No sabes el daño que me haces.
Él bajó la mirada.
-Lo sé, soy un gilipollas.
-Pues sí-volví a mirar al frente.
-Perdóname, empecemos de cero,como amigos.
-Dani, no puedo ser tu amiga.
-Sí que puedes.
-Sí que puedo, pero no quiero.
-¿Me estás queriendo decir algo?.
Suspiré.
-Creo, que no es el momento adecuado para hablar de esto, ¿no crees?
-Oh,sí. Perdóneme usted.
No le miré, miré a la maravillosa vista que teníamos y de nuevo una lágrima recorrió mi mejilla.
Noté la mirada de Dani fija en mí. Se levantó. Se agacho a la altura mía, se puso delante de mí y me levanto la varvilla.
*Narra Dani*
Me cuesta tanto verla así, ver que esta sufriendo y no puedo hacer nada.
Cuando la levanté la varvilla y miré sus ojos, me dió un escalofrío, trasmitían tanta tristeza.
Seguidamente la dí un abrazo. Ella rompió a llorar en mis brazos.
-No puedo más-sollozó.
-Shh-la acaricié la cabeza.-Tranquila niña.
Lloró más. No puedo verla así, sin embargo, ¿qué hago para verla bien? Es muy duro lo que está pasando.
Me separé un poco de ella para poder verla. Se limpió una lágrima con su mano.
-¿A qué no puedes sonreír con los ojos cerrados?-solté.
-Claro que puedo-me retó y seguidamente lo hizo.
-Ves, así estás un poquito menos fea.
Ella me dió un leve golpe en el pecho y luego sonrió.
-Idiota.
Yo sonreí.
-Siento interrumpir este momento pero nos vamos-apareció David. Ella se separó de mí y comenzó a andar en dirección a su hermano, éste la espero con los brazos abiertos, seguidamente se fundieron en un abrazo, en el cual los dos terminaron llorando.

Pusimos dirección a su casa, pasaríamos la noche aquí y mañana temprano nos iríamos.
Llegamos a su casa y Laura estaba dormida, me ofrecí a llevarla pero David se negó. La cogió y la metió en casa para que durmiera en el sofá.
-Dani,quiero hablar contigo-me dijó David cuando entré en casa.
-Dime.
-Quiero que te olvides de Laura.
¿Había escuchado bien? ¿Me está pidiendo lo que estoy escuchando?
-¿Perdón?
-La estás haciendo daño y ella a tí, ¿por qué no dejáis de sufrir?
-David, ya me olvidé de Laura, tengo novia, ¿recuerdas?
-Venga Dani. He visto como la miras, o como te la comes con la mirada, esa sonrisa de tonto cuando la ves y créeme que eso no te pasa con tu novia.
-Eso no es cierto, Ainhoa me gusta mucho.
-Ya, pero estás enamorado de Laura.
Bajé la cabeza.
-Por favor, olvídate de ella y así no os hacéis daño.
-Estás decidiendo por ti, David, yo no quiero olvidarme de ella-dije molesto.
-Puede sonar egoísta, pero quiero que Laura sea feliz y a tu lado no lo va a ser.
-Parece mentira que seas como mi hermano.
-Dani, lo estoy diciendo por vuestro bien.
-No,perdona, has mirado por ti y sólo por ti.
-He mirado por mi hermana. Estoy harto de verla llorar por ti.
-¿Quieres que me olvide de ella?
-Sí.
-Está bien,lo haré, así estarás contento-dije saliendo al jardín.
No me lo creo, ¿por qué me pide eso? Puf. ¿Y si a lo mejor me vienes bien? Así me centro en Ainhoa ,que es mi novia. Pero no me la puedo sacar de la cabeza. Y encima ahora que es prohibida, por así decirlo ,me llama más. No puedo seguir así. Me senté en el césped y ahí reflexioné sobre todo. Mi cabeza es una puta locura. Y todo esto tiene nombre y apellidos.
 *Narra Laura*
Me levanté en un sillón, suponía que ya habíamos llegado y entonces se vino todo a mi mente de nuevo. Dani, mi madre, mi madre y Dani. ¿Por qué no le puedo sacar de la cabeza? ¿Por qué? Me incorporé en el sofá, bostecé y me fui a la cocina a por un vaso de agua. ¿Dónde se habían metido todos? 
Entré, me serví el vaso y miré a la puerta que daba al jardín, y ahí estaba él. Es perfecto. Laura, no. Abrí un poca la puerta, ya que es de estas corredoras. Me apoyé en el umbral y le observé. Caminé hasta él y me senté a su lado, él me miro, notaba tristeza en sus ojos y juraría que había llorado. 
-¿Te pasa algo?-rompí el silencio. Él negó y bajo su mirada. 
Yo asentí y miré para el frente.
-¿Seguro?-volví a preguntar esta vez mirándole, aunque él tenía su mirada en el césped.
-Sí-dijo como molesto.
-Vaya-me sorprendí-Eres un caso imposible. Él no dijo nada. Yo me fui a levantar pero me cogió del brazo e hizo que me sentará de nuevo.
-Quédate, por favor-me rogó mirándome a los ojos. Estaban rojos.
-¿Para qué?-le miré.
-Por favor.
Suspiré y deje de mirarle. Nos quedamos así unos minutos hasta que él rompió el silencio.
-¿Te puedo pedir una cosa?-giró su cabeza hacia mí y yo hicé lo mismo. Asentí.
-Dame un abrazo, por favor.
¿Dani ha dicho lo que acabo de oír? Le pasa algo. Yo asentí no muy convencida. Pasé mi manos por su cuello y posó sus manos en mi cintura. Luego noté como lloraba.
-Dani, ¿qué te pasa?-dije dejandole de abrazar para poder mirarle.
-No puedo.
-¿Qué no puedes?
-Decírtelo.
Suspiré.
-Entonces no te puedo ayudar-me separé de él y volví a mirar al frente.
-No quiero que me ayudes. Tú eres la culpable de todo esto,joder.
-¿Perdona? ¿Soy la culpable de tus putos problemas?-me levanté enfadada.
-Sí-se levantó él también.-Si tú no hubieras aparecido en mi vida,nada de esto hubiera pasado.
-Ah, perdóname haber aparecido en tu vida-ironicé.-¿Se puede saber a qué viene esto?
-A nada, no viene a nada-se me quedó mirando.
-No te entiendo, nunca lo haré-le reté con la mirada.
-No me mires así.
-¿Por qué? ¿Te intimido o algo?
-Me das risa-sonrió un poco. Al menos le he hecho reír.
-Imbécil-me fui pero me agarró del brazo tirando de mí y haciendo que quedé pegada a su cuerpo. Nos quedamos así unos segundo, fui a inclinarme para poder besarle pero apareció David.
-Chicos....-se calló y nosotros nos separamos, Dani miró al suelo  y mi hermano le miro con desprecios, ¿qué pasa aquí?-La cena-terminó.
Yo asentí, Dani se quedó ahí pero yo andé y metí en la casa. Me sonó el móvil, otro mensaje.
"¿No tienes miedo? Creo que deberías tenerlo. Puedo estar más cerca de lo que crees" 
Ya me estaba empezando a asustar. Mis piernas temblaron un poco y luego volvieron a la normalidad. 
-Laura, ¿qué pasa?-dijo mi hermano.
-Em...-bloqueé el móvil-Nada.
-¿Segura? Estabas pálida.
-Que sí. 
Cenamos en un silencio un poco incómodo, Dani no hablaba y eso era extraño. Luego recogimos. Necesitaba despejarme y sentir el aire fresco de primavera-verano.
-Me voy a dar una vuelta.
-No vuelvas tarde-dijo mi hermano.
-No te preocupes-cogí el móvil y miré a Dani el cual estaba con el móvil.

Caminando sin rumbo pero pensando en todo lo que mi cabeza puede. Vaya, cuantos recuerdos en esta ciudad. Seguí andando hasta que ya me dolían los pies y decidí volver. No me quedaba mucho de trayecto cuando.
-Pero mira a quien tenemos aquí-me giré y le ví. Tenía miedo, mucho. Se acercó a mí y yo me intenté separar pero me fue imposible ya que me cogió rápidamente de la cintura.
-Me tengo que ir-conseguí decir.
-Bueno, podremos hacer algo antes de que te vayas-me quitó el pelo de la cara.
-Hugo,de verdad, tengo que estar ya en mi casa-me intenté soltar.
-¿Eres cómo cenicienta o algo?-me pegó más a él y me empezó a besar el cuello.
-Hugo, por favor,suéltame-intenté soltarme de todas las maneras.
-¿Tienes miedo?-siguió sin dejar de besar mi cuello para luego meter su mano por debajo de mi camiseta.
-Suéltame, por favor-pataleé de todo modos y esa lágrima de impotencia de no poder hace nada salió por mi mejilla. Me cogió y me llevó hasta un callejón que había por ahí cerca. 
-¡¡Suéltame!!-chillé. Él ni se inmuto, empezó a subir mi falda  y a desabrocharse él los pantalones sin soltarme.
-¡Eres un asqueroso!-grité y le empecé a pegar, aunque no podía más.
-¿Te gustaron mis mensajes?-dijo pegándome más a él para poder introducirse en mí.
-Eres un cabrón. Rió y me tiró al suelo, se pusó encima de mí y se introduzco en mí.
Chillé de la impotencia de no poder hacer nada. Empecé a patalear y una de esas patadas, le dieron en sus partes, calló encima de mí por el dolor, yo le aparté y me fui corriendo. Llevaba la falda rota y todo el maquillaje corrido. Corrí lo más rápido posible y por fin llegué a mi casa. Llamé rápidamente por si acaso me alcanzaba, David me abrió, asustado.
-¿Qué coño te ha pasado?-preguntó sin moverse del sitio y con los ojos como platos. Yo comencé a llorar.
-Estaba...viniendo...y-temblaba no podía conmigo misma. Dani vinó a ver que pasaba, me vió y se su cara palideció.
-Hugo...-susurré.
-¿Qué?-se alteró Dani.
-Hugo, ha sido Hugo-dijé más alto. Dani pegó una patada a la puerta, demasiado fuerte.
-¿Dónde esta?-me gritó.
-No lo sé-bajé mi mirada.
-Exactamente que te ha hecho-reaccionó mi hermano.Yo subí mi mirada.
-Me...ha....me ha...-me tapé la cara.-Violada-dije.
-Donde, Laura,donde-gritó mi hermano. Dani empezó a pegar a un mueble, descargaba mucha ira, nunca le había visto así. Incluso una lágrima salió.
-¡No lo sé!-grité yo también. Dani salió de casa dando un portazo. Mi hermano le siguió y yo fui detrás de ellos.
Pensé que esto no pasaría nunca pero estoy viviendo la puta realidad.