Después de comer nos subimos a nuestra habitación para echarnos la siesta. Yo subí primero y él después. Antes de que llegará, salí al jardín, me apoye en la barandilla y me puse a pensar en todo lo que estaba sucediendo. ¿Qué pasará después de esto? En cualquier momento Ainhoa llamará a Dani y todo se irá a la mierda. Como es de esperar. Note unas manos rodeando mi cintura y seguidamente un beso en mi cabeza.
-¿Estás disfrutando?
-¿Qué pasará después de esto?-le pregunté sin rodeos y sin girarme.
-Laura, deja de pensar en el después, vive el ahora.
-Ya, Dani, pero no puedo.-me di las vuelta y le miré- Después de esto tú te irás con Ainhoa como si nada hubiese pasado.
Él bajo la cabeza.
-No puedo hacer nada-dijo susurrando.
-Pues no sé que hacemos aquí. Él siguió con la cabeza gacha yo lo dí por imposible y me fui. Me cogió del brazo.
-Laura, te quiero, te quiero mucho.
-¿Y qué haces con Ainhoa? ¡Explícamelo por que no lo entiendo!
-Lo voy hacer por ti.
-¿El qué?
-La voy a dejar.
-¿Me lo estás diciendo en serio?
-Estoy locamente enamorado de ti.
Me abalancé a sus brazos.
-Te quiero mucho-le susurré.
Nos bajamos a la playa.
-¿Te vienes?
-Voy a tomar el Sol.
-Venga, anda, si ya estás muy morena.
-Lo dices para que me bañe.
-Vale, vale.
-Adiós-reí.
-Por las buenas nada, pues intentemoslo por las malas.
-Daniel, ni se te ocurra. -me quité las gafas de sol.
-Jo-puso cara de pena.
-Vete yendo, ahora voy.
-¡Vale!-dijo alegre.
Que tonto es.
Corrí hacía él y me subí a su espalda.
-Hola-le dí un beso en la mejilla.
-Eres un poco tonta, ¿no?
-¡Oye!
-¿Qué?-me saco la lengua.
-Que te odio.
-¿Ah sí?-sonrió picaro.
-Sí.
Se fue metiendo en el agua.
-¡¡Vale, vale!! ¡Me he arrepentido!-pataleaba para que no se pudiese meter pero fue imposible.
-¡¡Al agua!!-dijo y nos hundimos.
-¡Está helada!-dije quitándome el agua de la cara.
-¡Uy, que se va a constipar!
-¿Eres idiota?-dije tirandole agua.
-¿Eres idiota?-repetí muchas veces tirandole agua.
-Vale, vale, ya me ha quedado claro que soy idiota-se acercó a mí.
-Por si todavía tenías alguna duda-le hicé una aguadilla. Ahora tenía miedo.
-Oh, oh-dijo Dani al salir.
Empecé a nadar hacia la orilla pero Dani me cogió por detrás y me hundió.
-Estamos en paz-dijo cuando salí.
-He tragado agua,imbécil-le dije.
-En eso consiste las aguadillas-rió.
-Te odio.
Me solté de sus brazos y empecé a nadar, Dani tiró de mi brazo y me pegó a su cintura.
-Estás muy sexy cuando te enfadas.-rodeo mi cintura.
-Y tú eres muy tonto-le pegué en el pecho.
-No lo soy.
-Si lo eres.
-No quieras que te hunda de nuevo.
-Y tú no quieras que te deje solo.
-¿Me estás amenazando?
Reí.
-Puedes tomártelo como una amenaza.
Él sonrió y me besó. De la fuerza con la que lo hicé me eche para atrás sin dejar de besarle.
Fue un beso muy intenso hasta que Dani hizo que nos cayéramos al agua.
Salimos los dos riéndonos. Era increíble.
Después de varios aguadillas, tirarnos agua y varios besos nos salimos.
Antes de llegar a la arena paré a Dani.
-Dani, me da mucho asco tocar la arena-puse un puchero.
Él rió. Y luego se dió la vuelta y puso su espalda. Yo me subí.
-Que conste que te he dejado porque me has puesto un puchero eh-dijo y reí.
-Que tonto eres, de verdad.
-No lo soy.
-Vale-le di un beso en la mejilla.
Antes de llegar a las toallas, Dani hizo que se tropezaba y cayo al suelo por lo tanto me llené de arena.
-¡¡Qué asco!!-me levanté rápidamente. Dani estaba tirado en la arena riéndose de mi.
-¡¡Te odio, te odio, te odio!!-le tiré arena.
Siguió riéndose sin hacerme caso.
Suspiré y me fui a la toalla. Me pusé a tomar el sol y Dani vino después.
-¿Te ha sentado bien la arena?-dijo riéndose.
Yo no le contesté.
-¿Te has enfadado?-se puso delate mía.
-Me tapas el sol- le dijé mirándole por encima de las gafas.
-Perdóname.
-Quítate.
-Perdóname.
-Quítate.
-Está bien-dijo y se tumbó en la toalla de al lado. Yo sonreí. Después de unos cuantos minutos busqué su mano y se la cogí.
Luego nos miramos y sonreímos.
Después de ir a la playa fuimos al hotel, nos vestimos, yo me puse unos pantalones pitillos y un crop top y Dani se puso unos pantalones cagados y una camiseta y nos fuimos a dar una vuelta.
Nos encontramos con una pista de fútbol con unos niños jugando, Dani se me quedo mirando.
-Puedes ir-suspiré.
Dani sonrió, me soltó la mano y salió corriendo para jugar al fútbol.
Como me aburría decidí jugar con ellos.
-¡Eh, juego!-me metí en la pista.
-¿Tú?-me dijo Dani dejando de correr.
-¿Te apuestas algo a que gano?
-Te lo diría pero hay mucho niño.
-Imbécil que eres-reímos.
-¡Venga! ¿Cuál es mi equipo?-dije.
-Conmigo, y esos tres niños más-un niño me los señalo.
Yo asentí y empezamos a jugar.
Después de varios remates y pasadas, conseguí meter un gol.
-¡¡GOOL!!-grité cogiendo a uno de los niños.
Dani se reía por mi actitud.
-¿Y ahora que pasa?-me acerqué a él.
-Pues que vamos 3-1. Pierdes-dijo él.
-Ouch-bajé la cabeza.
-¡Bueno, chicos se ha...- me giré para decirles algo a los niños y ya no estaban- ¿Dónde se han ido?
-Son críos y es tarde- dijo Dani obvio.
-Uy, perdone usted-reí.
Me puse andar.
-¡Oye, que he ganado la apuesta!-grito.
-¿Qué apuesta?
-Laura, no me toques las narices eh-empezó a andar hacia mí.
-No llego-le saqué la lengua.
Él rió. Ya estaba a mi lado.
-No me gusta que me vacilen-dijo serio.
-¿Desde cuando?
-Desde siempre.
-Vaya, pues me acabo de enterar.
-En serio, Laura, deja de vacilar.
Parece que se ha enfadado y la verdad es que vaya tontería. Él se adelanto y yo corrí hacia él y le abracé por la espalda.
-Anda, tonto, no te enfades.
-La tonta eres tú que te lo has creído-dijo y salió corriendo.
-Yo lo mato-susurré y salí corriendo a por él.
Recorrimos casi media pueblo y no le conseguí pillar.
-¡Dani ya!- dijé casi sin aire. Él estaba más adelante.
-Las cosas bonitas no pueden estar mucho en la calle-alguien me susurró en el oído. Me di la vuelta y ví a un chico realmente guapo-
-¿Perdona?-reí.
-Me has escuchado-dijo él.
-¿Te conozco?
-No has tenido esa suerte.
-Vaya, un poco creído ¿no?
-Puede ser.
Reí.
-¿Emmm? ¿Hola?-Dani se acercó a mí.
-Ho...la-dije un poco nerviosa.
-¿Me he perdido algo?-dijo serio.
-No, yo ya me iba-dijo el chico del que todavía ni sabía su nombre.
-Estás tardando-dijo Dani.
-Relaja eh.
-¿Qué me relaje cuando te veo que estás hablando con mi novia?
Sonaba bien eso de 'mi novia'.
-¿No puedo hablar con ella?
-Dani, vamonos-le cogí la mano.
Dani miró con cara de odio al chaval y luego empezamos a andar.
-¡Espero verte otra vez!-gritó el chico.
Miré a Dani, su cara era de enfado, le intenté agarrar la mano para que no hiciera nada pero fue imposible. Fue y metió un puñetazo al chaval que le dejo en el suelo y de ahí le empezó a pegar más y más.
-¡¡Dani, para!!-no me hacía caso.
-¡Dani, joder, que le vas a matar!-
-¡¡Dani para!!-le tiré del brazo.
Dani no paraba y yo me estaba extresando, no sabía que hacer.
-¡Dani, por favor!
El problema es que ahora él estaba en el suelo y el otro encima.
-¡¡para, joder!!-le dije.
-¡¡Ayudadme que se van a matar!!-le dije a la gente que pasaba. Un señor consiguió separarles.
Cuando les separó, miré a Dani, negué con la cabeza y me fui.
-¡Laura, espera!-me dijo él.